No suelo olvidar, y comprendo que nada te hará cambiar. Aun me llena de rencor tu débil pretexto de "no es un delito amar".Algo tiene de verdad, pero no es excusa para engañar. Si no me amabas, me hubieras aceptado de terminar y no hubieses ido con esa amistad qué compartíamos ambos, y que yo confíe de más.
Cambiar fondo del poema
En mis memorias persisto, fiel al dolor,
en un rincón oculto se guarda el rencor,
tu frágil excusa, un veneno fugaz,
"no es delito amar" dices, con tanta paz.
Algo de verdad resuena, amarga verdad,
pero no es justificación para tanta crueldad.
Si el amor ya no vivía, ¿por qué no confesar?
Mejor cortar el lazo que fingirlo amar.
La sombra de la amistad, tan cerca y lejana,
traición que se incrusta como espina temprana.
Si no me amabas, debiste optar por la verdad,
y no forjar en mi pecho esta oscura tempestad.