Toda persona que nace morirá algún día. Todos sabemos que los padres siempre están en lo más alto de nuestra lista de seres queridos. Perder a uno de ellos es como el fin del mundo. Nadie puede reemplazar su lugar, pero el Todopoderoso puede reconfortar tu corazón. Es un momento duro pero sé que tienes la capacidad de afrontar cualquier situación. Descanse su alma en paz
Cambiar fondo del poema
En el ciclo eterno del amanecer,
cada vida un día ha de fenecer.
Sabemos que en nuestro corazón fiel,
los padres son nuestro refugio y laurel.
Cuando el tiempo decide separar,
su partida nos deja un vasto mar,
un mundo que parece acabar,
un vacío que nadie puede llenar.
Mas en la tristeza de la despedida,
el Todopoderoso nos da la salida.
Con fortaleza del alma y la fe en el pecho,
sabemos que enfrentaremos este hecho.
Descanse en paz su alma querida,
y que el amor sea nuestra eterna guía.