Voy caminando y recordando lo qué fue de mi,Los aciertos donde pude avanzar,Que me hicieron crecer como persona,Y abrieron los caminos En el paso de mi viaje por este mundo,También se que lo he pasado muy mal.He sufrido, he llorado y aprendidoQue la vida no es siempre dulce, sino más bien agraz.El destino por las Nornas ya es tejido,Aunque pienso que nosotros lo podemos cambiar,Observa bien lo que tienes en tu entorno,Tira bien tus runas que la espada de tu ser tú forjarás.
Cambiar fondo del poema
Voy caminando por senderos del ayer,
recordando lo que fui, lo que logré vencer.
Los aciertos resonaron como el canto del mar,
fueron pasos firmes que me hicieron avanzar.
Crecí entre estrellas de sueños, y senderos de piedra,
caminos que se abrieron, como un libro que se quiebra.
En este viaje vasto por un mundo tan profundo,
enfrenté tempestades en el rincón de mi mundo.
He llorado en la lluvia, bajo cielos desmedidos,
la vida me mostró que a veces son amargos los latidos.
El destino es tejido por manos de sabias Nornas,
pero el hilo que lo cambia está en las manos que adornas.
Mira bien tu entorno, susurran los vientos de antaño,
lanza bien tus runas, y forja el ser que eres, año tras año.
Con el acero del espíritu, en el fuego del alma,
encuentra en cada golpe de la vida, tu calma.