Voy caminando y recordando lo qué fue de mi,Los aciertos donde pude avanzar,Que me hicieron crecer como persona,Y abrieron los caminos En el paso de mi viaje por este mundo,También se que lo he pasado muy mal.He sufrido, he llorado y aprendidoQue la vida no es siempre dulce, sino más bien agraz.El destino por las Nornas ya es tejido,Aunque pienso que nosotros lo podemos cambiar,Observa bien lo que tienes en tu entorno,Tira bien tus runas que la espada de tu ser tú forjarás.Cuando te sientas solo
Cambiar fondo del poema
Voy caminando y recordando el ayer,
los aciertos que me hicieron avanzar,
las huellas que en mi alma dejaron crecer,
los caminos que pude a mi paso trazar.
He sufrido, he llorado, y a veces caí,
pues la vida no es siempre dulce, sino agraz,
pero en cada lágrima una lección aprendí,
en cada herida, una fortaleza eficaz.
El destino por las Nornas ya tejido está,
más pienso que podemos su curso cambiar,
con mirada atenta a lo que el entorno nos da,
forjaremos nuestra espada si runas sabemos tirar.
Y cuando la soledad te abrace una vez más,
recuerda que en tus pasos ya hay un sendero,
donde el eco de tu esencia nunca se apagará,
y que entre lágrimas y risas forjas tu viajero.