El tiempo no se detiene ni espera por nadie,así que no detengas tu vida por pequeñeces.Sigue adelante porque en este momentoeres lo más viejo que puedes ser,y lo más joven que nunca volverás a ser jamás.
Cambiar fondo del poema
El tiempo vuela sin piedad,
no escucha, no cede al lamento,
somos hojas en su viento,
navegando en su inmensidad.
No dejes que el rocío leve
te detenga en medio del caminar,
pues en este instante breve,
lo viejo y lo joven se logran juntar.
Levanta tu rostro al ahora,
no enredes tu ser en pequeñeces,
que el tiempo no implora
ni sabe de dobleces.
Hoy eres la chispa del viaje
entre el joven y el anciano,
sigue adelante, sin equipaje,
con el tiempo guiando tu mano.