En este territorio de tus pies a tu frente andando, andando, andando me pasaré la vida.Ocho estrofas
Cambiar fondo del poema
En este territorio de tus pies a tu frente,
camino sin descanso, mi rumbo transparente.
Andando, andando, andando, el alma se acomoda,
entre tus pasos firmes, mi senda se desborda.
Las huellas en la arena susurran al viento,
sus secretos guardados, en el tiempo eterno.
La brisa teje sueños, hilando distancias,
pedazos del alma que florecen con ansias.
Tus senderos me llaman, un canto embriagador,
en cada piedra y curva, escucho tu clamor.
Mil veces te recorro, siempre hay un destino,
un mundo renovado en tu suelo divino.
La luna nos observa con su luz de plata,
caminos en la noche, que nunca se desata.
Andando hacia el destino, el horizonte ardiente,
descubro universos en tu mirar ferviente.
Los ríos de tus venas me llevan al encuentro,
del amor escondido más allá del tiempo.
Cada paso un suspiro, un verso enamorado,
cada alborada un canto, siempre renovado.
La tierra entrelazada con el cielo infinito,
bajo tus pies caminan las estrellas en rito.
Andando, andando, andando, en dulce hechicería,
mi vida se despliega, trazo de poesía.
Hoy el horizonte se pinta de colores,
con cada paso tuyo, nacen mil fulgores.
En este territorio, siempre estoy buscando,
de tus pies a tu frente, mi vuelo oscilando.
Y así mi vida pasa, andando en tu sendero,
me pierdo entre tus campos, en tu abrazo sincero.
Eres tierra y cielo, eres mi canto errante,
en tus confines dulces, encuentro mi instante.