Sombra y LuzEn la penumbra, donde el alma yace,un jardín secreto, fértil y profundo,donde la sombra danza y se balancea,y la luz brota, tenue y resplandeciente.Raíces hondas, en la tierra oscura,buscan la savia, la fuerza vital,mientras las flores, tímidas y puras,se abren al sol, desafiando la fatalidad.En el laberinto de la mente, un combate,entre el miedo y la esperanza, la noche y el día,la sombra y la luz, en eterno debate,tejiendo un tapiz de belleza y agonía.Y en esta lucha, el alma se fortalece,descubre su poder, su esencia divina,y emerge victoriosa, de la noche,más fuerte y bella, cual ave fénix.Ocho estrofas
Cambiar fondo del poema
En la penumbra, donde el alma yace,
un jardín secreto, fértil y profundo,
donde la sombra danza y se balancea,
y la luz brota, tenue y resplandeciente.
Raíces hondas, en la tierra oscura,
buscan la savia, la fuerza vital,
mientras las flores, tímidas y puras,
se abren al sol, desafiando la fatalidad.
En el laberinto de la mente, un combate,
entre el miedo y la esperanza, la noche y el día,
la sombra y la luz, en eterno debate,
tejiendo un tapiz de belleza y agonía.
Se alzan las sombras, con susurros callados,
bordando misterios en su negra tela,
y en los rincones más oscuros guardados,
la luz penetra, rompiendo la cautela.
Es un vaivén de contrastes vitales,
donde lo oscuro se abraza al fulgor,
tierra fértil de sueños y males,
donde el alma descubre su color.
La luz deslumbra con su suave caricia,
la sombra envuelve con su tierno abrazo,
un diálogo eterno, sin tregua ni malicia,
donde el alma dibuja su audaz trazo.
Se revela el poder de lo inconsistente,
de lo que fluctúa entre la noche y el día;
espejo interior, que nunca miente,
Juego de luces que forja armonía.
Y en esta lucha, el alma se fortalece,
descubre su poder, su esencia divina,
y emerge victoriosa, de la noche,
más fuerte y bella, cual ave fénix.