Crepúsculos.Esa palabra debe estar en el poema y debe aparecer de forma nostálgicaOcho estrofas
Cambiar fondo del poema
En el borde del día, susurros aéreos,
la luz se desmaya en crepúsculos dorados,
el cielo bordado de sombras inciertas,
graba en el alma recuerdos callados.
Los suspiros del sol, un adiós que se extiende,
sobre campos y mares tiñendo los bordes,
la bruma acaricia los sueños huidizos
y el horizonte llora sus pétreas edades.
En el corazón del viento hay un eco dormido,
de risas pasadas y voces queridas,
el tiempo suspira en su paso discreto,
dejando en el roce marcas compartidas.
Crepúsculos tensan su melodía doliente,
con hilos de luz que se apagan despacio,
el canto nostálgico de un mundo que queda
impreso en el aire, dibujando un abrazo.
De estrellas que nacen en el velo nocturno,
y en la bruma del alma su brillo contiene,
nace una ternura de ancestros murmullos,
donde el espíritu inquieto su ensueño sostiene.
El lamento del cielo en tonos magentas,
visita mis ojos con calma serena,
guardando tesoros de tardes perdidas
bajo la manta del tiempo que vuela.
Caminos de fuego que el sol ya recorre,
ráfagas doradas el ocaso despliega,
el mundo en sus pasos se vuelve callado,
en los brazos de un cielo que siempre se entrega.
En el final de la jornada, sereno el espíritu,
descansa en el manto de nostalgias queridas,
los crepúsculos son un abrazo, un suspiro,
un adiós suave a las horas vividas.