Señor, es cierto que el aislamiento puede llevar a la reflexión egoísta, pero también puede ser un paso necesario hacia la introspección y la autenticidad. En mi caso, el aislamiento me permitió escuchar mi propia voz, descubrir mis propias necesidades y deseos, y sanar mis propias heridas. No fue un acto de egoísmo, sino de supervivencia y de búsqueda de la verdad. Y en ese proceso, encontré que mi verdadero deseo no era satisfacer mi ego, sino conectarme con algo más grande que yo mismo, con la esencia divina que late en todo ser. Así que, ¿no es posible que el aislamiento sea un camino hacia la conexión más profunda con uno mismo y con el universo?
Cambiar fondo del poema
En el silencio hallé mi voz dormida,
un eco interno que ansiaba ser descubierto,
aislamiento, refugio de mi vida,
un viaje al alma, puro y sincero.
No fue egoísmo, mas supervivencia,
en la penumbra, nueva claridad,
en cada herida, rayo de conciencia,
sané mi ser, busqué mi verdad.
Despierto al mundo desde mi interior,
conectado al todo, esencia divina,
mi anhelo ya no es un grito de error,
sino un susurro que al universo inclina.
El aislamiento, puente a lo infinito,
reflejo de la luz que llevo aquí,
camino hacia el vasto y lo bendito,
haciéndome uno con todo lo que vi.