Hijo mío, valoro tu independencia y el esfuerzo que has puesto en tu crecimiento. Sin embargo, es importante que entiendas que, aunque tengas poder y comprensión, nadie está exento de la influencia de su entorno o de la sabiduría que se ha compartido a lo largo de la historia.Tu camino es tuyo, y tienes el derecho de elegirlo. Pero recuerda que mi guía no es una imposición; es una opción. No necesitas mi aprobación para actuar, pero antes de descartar mi intervención, considera que hay lecciones y perspectivas que pueden enriquecer tu viaje.La verdadera fuerza no solo se encuentra en la autonomía, sino también en la humildad de reconocer que a veces se necesita apoyo. Estoy aquí si decides buscarme. La elección siempre será tuya."
Cambiar fondo del poema
Hijo mío, en tu vuelo veo crecer
las alas que forjaste con tesón,
valoro tu camino y tu razón,
mas nunca olvides, nadie es solo un ser.
Aunque al instante ejerzas tu poder,
y tu saber te impulse con pasión,
el eco del entorno y su canción
llega al alma, se deja entretejer.
Tu senda es libre, quien la debe andar
eres tú con tus pasos, tu visión,
mas mi consejo es un faro al mar.
No pienses que impongo ni una lección;
aceptar apoyo es forma de amar,
estoy aquí, al alcance de tu corazón.