Buenos días hermanito Andres, lamento mucho la perdida, y sé que este momento es muy dificil para usted, el texto biblico que todos conocemos nos asegura que lo veremos muy pronto en el paraiso, a nuestro hermano.
Cambiar fondo del poema
Buenos días, querido hermano Andrés,
en este momento de dolor y quebranto,
el corazón llora lo que el alma no ve,
un adiós temporal, un abrazo en un canto.
El río del tiempo nos lleva a su curso,
mas la fe nos guía con amor y entereza,
en el texto sagrado hallamos recurso,
la promesa eterna que forja fortaleza.
Aunque la pérdida pesa en el corazón,
nuestras lágrimas riegan el suelo sagrado,
un campo de esperanza espera sin razón,
que en el paraíso, nos veremos al lado.
La vida es un suspiro que el viento llevó,
mas la esperanza es el sol que nos abraza,
en el horizonte, en la luz que brotó,
nuestro hermano nos espera, siempre en casa.