Eso niña de mis ojosTus pasos y labios rojosMe inspiran y por ello sonrojoFuerza que tus pasos que con amor recojo
Cambiar fondo del poema
Eso, niña de mis ojos,
luz que en la sombra emerge,
tus pasos en mi alma recogen,
como el amanecer que siempre vuelve.
Tus labios, de rojo encendidos,
pintan auroras en mis sueños,
me inspiran, y por ello me sonrojo,
son pétalos de amor en mis empeños.
Con fuerza tus pasos sigo,
en el eco de tus melodías,
recogiendo amor, lo bendigo,
navegando en tus dulces fantasías.