En la noche estrellada, tu recuerdo fugaz,como un sueño dorado, que no puedo alcanzar.Tu sonrisa en mi mente, grabada a fuego lento,un amor que se fue, pero que nunca lamento.En cada paso que doy, tu sombra me persigue,en cada sueño que tengo, tu voz me sigue.No importa cuánto tiempo pase, no importa dónde esté,siempre te llevaré conmigo, hasta el final de mi fe.Tu amor fue un faro en la oscuridad,una luz que me guio en la soledad.Aunque ya no estés aquí, a mi lado,siempre te amaré, mi amor adorado.Nunca te olvidaré, mi eterno amor,en cada latido de mi corazón.Tu recuerdo vivirá en mí, para siempre,hasta que llegue el día en que nos volvamos a ver.Ocho estrofas
Cambiar fondo del poema
En la noche estrellada, tu recuerdo aparece,
como un sueño dorado que mi alma estremece.
Tu sonrisa infalible, marcada en mi cimiento,
un amor que partió, mas nunca lamento.
En cada paso firme, tu sombra es mi guía,
y en el dulce susurro de cada fantasía.
No importa el tiempo rígido, ni el vasto lugar,
siempre en mi pecho habitarás al amar.
Tu amor fue un faro en vastas aguas de oscuridad,
una luz en mi soledad, de lejana claridad.
Aunque ya no estés, tu esencia es abrazada,
en cada rincón canto, mi alma enamorada.
Nunca el olvido rendirá su fría canción,
en cada latido escucha mi pasión.
Tu recuerdo eterno es fuego que enciende,
hasta el día final que el destino se extiende.