MusaEn el jardín de la vida,donde el amor florece y se expande,surge una musa, alma sensible,que su esencia a la belleza entrega.Ama y disfruta serlo,su corazón un manantial de pasión,en cada gesto, en cada mirada,la poesía se hace canción.Sensibilización, su bandera,para despertar conciencias dormidas,en un mundo que a veces se hunde,ella es faro de almas perdidas.Consagrar, su misión divina,a los humanos que el amor merecen,ofreciendo su ser sin medida,en cada abrazo, las heridas se curan y reverdecen.Picaflor de almas, su espíritu libre,de flor en flor, el néctar recoge,sembrando amor, su dulce legado,en cada corazón, una semilla que florece.Musa, ser de luz y armonía,tu presencia en el mundo es un regalo,inspira, ama, y sigue creando,la belleza que nos eleva y hace volar.Ocho estrofas
Cambiar fondo del poema
En el jardín de la vida,
donde el amor florece y se expande,
surge una musa, alma sensible,
que su esencia a la belleza entrega.
Ama y disfruta serlo,
su corazón un manantial de pasión,
en cada gesto, en cada mirada,
la poesía se hace canción.
Sensibilización, su bandera,
para despertar conciencias dormidas,
en un mundo que a veces se hunde,
ella es faro de almas perdidas.
Consagrar, su misión divina,
a los humanos que el amor merecen,
ofreciendo su ser sin medida,
en cada abrazo, las heridas se curan y reverdecen.
Picaflor de almas, su espíritu libre,
de flor en flor, el néctar recoge,
sembrando amor, su dulce legado,
en cada corazón, una semilla que florece.
Musa, ser de luz y armonía,
tu presencia en el mundo es un regalo,
inspira, ama, y sigue creando,
la belleza que nos eleva y hace volar.