Mucha luz, me empaña y mucha oscuridad incomoda, no me llevo bien con angeles y demonios, pero sé usar el bien y el mal con equilibrio.
Cambiar fondo del poema
En el vaivén de luces y sombras,
camino entre ángeles y demonios,
sin alianza con sus coronas
ni con sus tenebrosos testimonios.
La luz me ciega en su exceso,
la oscuridad inquieto silencio trae,
mas hallo en el gris mi proceso:
equilibrio que al alma no traiciona ni distrae.
Ni cielo ni infierno mi guía serán,
mas el justo medio en mi senda brillará,
y con el bien y el mal, con tino y afán,
mi propio destino trazaré en la paz.