En sueños de infancia, mi amor por ti nació,Un delirio eterno, en mi alma se grabó.Anhelo tus brazos, tu pelo acariciar,Tus labios de carmín, mi boca besar.Delirio de niño, que en mi ser persiste,Tu imagen en mi mente, jamás se desiste.Anhelo el momento, de tenerte a mi lado,Y en tus ojos, mi amor sea reflejado.Tus labios rojos, cual rubíes brillantes,Me invitan a un beso, dulce y delirante.Tu pelo sedoso, cascada de tus sueños,Que acariciar anhelo, en mis más tiernos empeños.Delirio de siempre, mi amor por ti,En cada latido, mi corazón te llama a ti.Anhelo el día, en que mi sueño se haga realidad,Y pueda amarte, por toda la eternidad.Ocho estrofas
Cambiar fondo del poema
En sueños de infancia, mi amor por ti nació,
Un delirio eterno, en mi alma se grabó.
Anhelo tus brazos, tu pelo acariciar,
Tus labios de carmín, mi boca besar.
Delirio de niño, que en mi ser persiste,
Tu imagen en mi mente, jamás se desiste.
Anhelo el momento, de tenerte a mi lado,
Y en tus ojos, mi amor sea reflejado.
Tus labios rojos, cual rubíes brillantes,
Me invitan a un beso, dulce y delirante.
Tu pelo sedoso, cascada de tus sueños,
Que acariciar anhelo, en mis más tiernos empeños.
Delirio de siempre, mi amor por ti,
En cada latido, mi corazón te llama a ti.
Anhelo el día, en que mi sueño se haga realidad,
Y pueda amarte, por toda la eternidad.