"Sílant calad dûn, tollen rochon'lân" (Una luz brillaba en el oeste, había llegado el jinete blanco)
Cambiar fondo del poema
En el silencio del oeste,
donde el viento calla y susurra,
una luz rompe el celeste,
la promesa de la ventura.
Con resplandor de esperanza,
llega el jinete blanco,
su figura avanza,
despierta el bosque, el campo.
Bajo su halo sereno,
se disipan sombras del ayer,
cabalgando en un sueño pleno,
el alba empieza a renacer.