Cuando muera no quiero flores, ni lágrimas. Dame buenos momentos hoy, hazme sonreír hoy, valórame hoy.
Cambiar fondo del poema
Cuando el ocaso abrace mi ser
y mi alma emprenda vuelo sin fin,
no traigas lirios ni llantos
ni himnos de un triste violín.
Dame risas bajo el sol radiante,
déjame sentir el calor
de los momentos que pasan,
de la vida en su esplendor.
Hoy es cuando resplandezco,
hoy es cuando quiero amor,
no dejes para el fin eterno
lo que ilumina nuestro ardor.
Hazme sonreír con tu esencia,
valórame mientras aquí estoy;
pues el recuerdo que se queda
es el que vivimos hoy.