El humilde se hace arroganteMientras que el arrogante se hace humilde,Yo como humilde solamente tengo miedo de ser arrogante.
Cambiar fondo del poema
En un espejo de viento y fuego,
el humilde se alza en silencio,
cubriendo sus hombros de oro,
de arrogancia se torna su aliento.
Mas el arrogante baja la frente,
descubre el polvo entre sus pies,
y el mundo, en su simple corriente,
le enseña a ser lo que fue.
Y yo, viajero de paso tenue,
temo olvidar mi andar silente,
que el peso del falso esplendor
no borre mi esencia latente.