Hola, perdón que te moleste,
sé que estás ocupado, amor,
solo quería decirte,
te escribí un poema en este día, con calor.
***
En la quietud de la noche ardiente,
tu piel con la mía se vuelve urgencia,
cada roce es un fuego candente,
somos cuerpos, deseo, y demencia.
Viento de suspiros en nuestra guerra,
mi lengua dibuja caminos de piel,
y en la prisa feroz que nos encierra,
somos olas, tempestad y papel.
La cama, un campo de batalla,
giramos sin tregua, sin despedida,
nos devoramos en cada estalla,
soy tu puta, esclava rendida.
Tu verga, mi altar de lujuria,
se hunde en mi mar con bravura y fe,
hoy somos un solo enlocado,
en este caos dulce de piel.
Gotas de vida, la leche que fluye,
hemos quemado la noche, sin piedad,
víctimas de una pasión tan tuya,
en esta danza desvergonzada de ansiedad.
Así vivimos cada momento pleno,
en este fuego que solo entendemos,
sin promesas, sin etiquetas ni freno,
un juego atrevido que juntos rompemos.