E visto como los humanosVeen mas allá cuando les compete en las personas, pero no son capaces de comprender a los de su sangre.
Cambiar fondo del poema
En el rostro ajeno miran lejos,
con ojos de juez y sabio acento,
trascienden barreras, tiempo y viento,
mientras en casa ensordecen reflejos.
En los lazos de sangre, turbias miradas,
cristales de amor, de hielo inseguros,
se pierde el eco de lazos oscuros,
ciegos al dolor de sus propias entradas.
Ah, del humano el destino complejo,
que ve más allá, distante espejismo,
sin ver el alma en el mismo abismo,
donde el corazón se funda su espejo.