No te enamores de mí, que yo te haré sufrir.Yo no sirvo para amar, sino para gozar.Traseros grandes, pechugonas, Está en mí ser, qué puedo hacer, Es la tentación, no puedo ser fiel.Amo y adoro a todas las mujeres.
Cambiar fondo del poema
No te enamores de mí, te lo pido,
que en mis brazos hay fuego y olvido.
Yo no sirvo para amar eternamente,
sino para el goce del cuerpo ardiente.
La tentación recorre mi ser,
es un impulso que no puedo contener.
Traseros grandes, pechugonas, me atraen,
y aunque sirenas de amor me reclamen,
mi corazón es un mar indomable,
donde la fidelidad es improbable.
Amo y adoro a todas las mujeres,
mas en sus sueños, no soy de los fieles.
Perdón por el caos que puedo sembrar,
soy de momentos, fragmentos del mar.
No te engañes con promesas vacías,
que mis amores son noches sin días.