No te enamores de mí, que yo te haré sufrir.Yo no sirvo para amar, sino para gozar.Traseros grandes, pechugonas, Está en mí ser, qué puedo hacer, Es la tentación, no puedo ser fiel.Amo y adoro a todas las mujeres.No puedo comprometerme a nada serio.
Cambiar fondo del poema
No te enamores de mí, amor fugaz,
que mi camino es de sol y sombra,
no puedo ofrecer más que un compás
de risas breves que el viento nombra.
Yo no sirvo para amar, solo para gozar,
entre curvas y canciones me pierdo,
traseros grandes, pechugonas al azar,
es mi eterno vicio, mi dulce enredo.
El destino me hizo con alma de viento,
de flor en flor voy sin dejarme atrapar,
adoro a todas en mi errante momento,
pero no hay promesa que pueda sellar.
Tentación en mis venas, su fuego sin fin,
mi ser inconstante no puede ser fiel,
en un murmullo quedo —amores de arlequín—,
sintiendo por todas un cariño tan cruel.