Un yugo de sombras y desdicha para los hijos de la luz, Un lazo de engaño y sufrimiento para los heraldos de la oscuridad. Para aquellos que lanzaron su dado en la vida, Que su fuerza se desmorone como muros en ruinas, Y que el eco de su crujir y agonía complazca mis oídos.
Cambiar fondo del poema
Un yugo de sombras y desdicha
se cierne sobre hijos de la luz,
un lazo de engaño se teje,
por heraldos de tiniebla y cruz.
Para aquellos que tiraron sus dados,
valientes en juegos de azar,
que su fuerza se fragmente en ruinas,
su poder comience a claudicar.
Que el eco de sus muros cayendo,
un canto de lágrimas, un lamento,
complazca mis oídos despiertos,
como un viento de eterno tormento.