En el jardín de sombras,una estrella de fuego se alza,solitaria y vibrante.Pétalos de sangre,un corazón de oro,revelan su belleza audaz.El tallo se yergue firme,desafiando la penumbra,hojas verdes cual lanzas.En su danza de vida,la flor se ofrece al viento,un faro de pasión.Oh, Amaryllis,tu nombre resuenacon fuerza y gracia.En este lienzo oscuro,tu esencia resplandece,un canto a la existencia.Seis estrofas
Cambiar fondo del poema
En el jardín de sombras,
una estrella de fuego se alza,
solitaria y vibrante,
como susurro ardiente
en la noche callada.
Pétalos de sangre,
un corazón de oro,
revelan su belleza audaz;
seda y luz se mezclan,
dibujando sueños en el aire.
El tallo se yergue firme,
desafiando la penumbra,
hojas verdes cual lanzas
protegen su trono,
sentinelas del furor.
En su danza de vida,
la flor se ofrece al viento,
un faro de pasión
que dibuja caminos
en la bruma del alma.
Oh, Amaryllis,
tu nombre resuena
con fuerza y gracia,
rompes el silencio
con tu canto florecido.
En este lienzo oscuro,
tu esencia resplandece,
un canto a la existencia
que brilla eterno,
poema del ocaso.