En muchas batallas mal herido quedé.Enfrentando a dragones, a reyes tiranos también.Espero al morir que suenen tambores,La nostalgia que invade, el amor los dolores,Se nublan los ojos, espadas y acero En el reino escucha el llanto del guerreroEl llanto del guerreroEl alma valiente que nunca se rindió,El canto del viento me abrace en mi tumba,
Cambiar fondo del poema
En muchas batallas mal herido quedé,
Enfrentando a dragones, a reyes tiranos también.
Espero al morir que suenen tambores,
La nostalgia que invade, el amor los dolores.
Se nublan los ojos, espadas y acero,
En el reino escucha el llanto del guerrero,
El alma valiente que nunca se rindió,
El canto del viento me abrace en mi tumba.
El eco resuena en la eterna penumbra,
La gloria se viste de sombras que alumbra.
En cada latido, en cada desvelo,
Se alza por siempre mi grito al cielo.