Viene un grupo de personas caminando,Se escuchan perros que ladran a lo lejos,Portones con candados,Las puertas y ventanas debemos cerrar.No quiero que te acerques a mi puerta,No quiero tu palabra testigo de Jehová.Aburres a la gente ¡Tú molestas!Tu mensaje yo no quiero escuchar.
Cambiar fondo del poema
Un grupo de sombras viene andando,
canes a lo lejos ladran sin parar.
Portones cerrados con candados,
ventanas y puertas debemos trancar.
No te acerques, tu visita no ansío,
tu palabra de fe no quiero escuchar.
Aburres con tu insistente desafío,
tu mensaje prefiero ignorar.
Así, en la noche, silencioso canto,
resguardando mi paz, en calma fiel.
Tu paso sigue, evitando el llanto,
el alma encuentra su propio papel.