Un grupo de sombras viene andando, Canes a lo lejos ladran sin parar. Portones cerrados con candados, ventanas y puertas debemos trancar. Tu insistencia aburre a mí y a los vecinosUna sombra en nuestra tranquilidad, Respeta mi espacio, ¡mi casa! En la fe nadie tiene la verdad.No quiero que te acerques a mi puerta,No quiero tu palabra testigo de Jehová.Aburres a la gente ¡Tú molestas!¡Tu mensaje no lo quiero escuchar!¡No lo quiero escuchar!¡Te hablo a ti, Testigo de Jehová!
Cambiar fondo del poema
Un grupo de sombras viene andando,
canes a lo lejos ladran sin parar.
Portones cerrados con candados,
ventanas y puertas debemos trancar.
Tu insistencia aburre a mí y a los vecinos,
una sombra en nuestra tranquilidad,
respeta mi espacio, ¡mi casa!
En la fe nadie tiene la verdad.
No quiero que te acerques a mi puerta,
no quiero tu palabra testigo de Jehová.
Aburres a la gente, ¡tú molestas!
¡Tu mensaje no lo quiero escuchar!
Sombras que pasan, ecos distantes,
en la paz de mi hogar quiero soñar.
Te hablo a ti, Testigo de Jehová,
con respeto, de mi puerta te has de alejar.