Un grupo de sombras viene andando, Canes a lo lejos ladran sin parar. Portones cerrados con candados, ventanas y puertas debemos trancar. Tu insistencia aburre a mí y a los vecinosUna sombra en nuestra tranquilidad, Respeta mi espacio, ¡mi casa! En la fe nadie tiene la verdad.La historia se repite, observo desde lejos,Mi calma interrumpida por ruidos molestos.Querer imponer la fe con palabras vacías,Mejor ser buena persona en el día, día.¡Cosa que no son!
Cambiar fondo del poema
Un grupo de sombras marcha en la noche,
Canes lejanos ladran, sin cesar ni un reproche.
Portones cerrados con firme candado,
Ventanas y puertas ya hemos trancado.
Tu insistencia aburre a vecinos y a mí,
Una sombra invade nuestra calma aquí.
Respeta mi espacio, ¡mi hogar es mi paz!
En la fe nadie tiene la verdad jamás.
La historia se repite, desde lejos contemplo,
Mi calma interrumpida por ruidos que siento.
Querer imponer fe con palabras vacías,
Mejor ser buena persona en cada día.
¡Cosa que no son! Se desvanece el respeto,
Las sombras se alejan en su oscuro secreto.