Blancanieves, dama clara,reina de mares del Oeste,luz que guía al peregrinoen un bosque de destinos entrelazados.Oh Elbereth, Githoniel,con mirada brillante,tu aliento es un susurroen esta tierra lejana.Estrellas sembraste en un cielo sin sol,lucen hoy en campos oscuros,tu capullo de plata danza,esparcido al viento.Recordamos aún,bajo los árboles distantes,tu luz estelar,sobre los mares sin fin.
Cambiar fondo del poema
Oh Blancanieves, dama clara,
reina de mares del Oeste,
en el bosque de destinos
tus caminos son celestes.
Luz que guía al peregrino,
Elbereth, Githoniel,
con mirada brillante,
te alza el bosque fiel.
Tusurro, en tierras lejanas,
semillas de estrellas siembras,
y en cielos sin sol florecen,
donde la noche celebra.
Capullo de plata, danza
al ritmo del viento errante,
recordamos bajo árboles,
tu luz, siempre palpitante.
Sobre los mares sin fin,
tu luz estelar nos cubre,
y en la sombras se ilumina
todo un cosmos que nos descubre.