Creí que lo más hermoso que había visto era la luna hasta que te vi a ti
Cambiar fondo del poema
Creí que la luna era la reina
del cielo en su manto de plata,
pero al verte, mi noche serena,
fue todo un jardín de escarlata.
Susurros de estrellas ocultos,
perlas en el manto oscuro,
mas tus ojos, puros, absolutos,
brillan con amor tan seguro.
La luna tiembla en el firmamento,
pálida ante tu resplandor,
y el sol, al asomarse lento,
envidia tu cálido amor.
Contemplo el cosmos distante,
con sus frutos de plata fría,
pero verte, amor, un instante,
es la eternidad que anhelaba.