En un pueblo rural se encuentra la bruja,Preparando el caldero, alfileres y agujas.Recolecta las hierbas, las de ruda y romero.Decidiendo los martes ¡Quién morirá primero!En el monte los placeres ¡Ella vuela!Ave negra sigilosa, astuta triquiñuela.Reflejando su males ¡Humedal y laguna!Volará por Huiscapi, en las noches de luna.
Cambiar fondo del poema
En un pueblo escondido, la bruja vigila,
Con su caldero humeante que el destino destila.
Alfileres y agujas, herramientas de su arte,
Recolecta las hierbas, su magia imparte.
Ruda y romero en sus manos se encuentran,
Por los senderos oscuros, los secretos se adentran.
Cada martes decide, el destino se traza,
¿Quién será el primero? Su hechizo lo abraza.
En el monte regocija, en placeres se envuelve,
Ave negra que vuela, su astucia revuelve.
Reflejando sus males en el agua estancada,
Sobre Huiscapi vuela en la noche encantada.
En la luna se refleja su silueta fugaz,
Hechicera de sombras, de mirada tenaz.
En el silencio del bosque, su risa resuena,
Guardiana de secretos, del miedo es la dueña.