El apego es lo peor que hay en el mundo, llega un punto en el que te han abandonado tantas veces de formas tan diferentes y distintas personas que la verdad, ya te da igual.
Cambiar fondo del poema
En los ecos de amores perdidos,
el apego teje hilos de dolor,
como ríos de invierno, desvanecidos,
que se pierden sin dejar calor.
Abandono, sombra en la pared,
tantas formas, tantas almas que se van,
quiebra el sol, se apaga la sed,
y al final, la indiferencia da paz.
El corazón, una tierra baldeada,
donde la lluvia no vuelve a caer,
y el amor, en su danza olvidada,
se convierte en un eco que deja de doler.