--A los piropos, se les llama acoso. --A las flores, se les llama cursi. --A los poéticos, se les llama anticuado. --A los fieles, se les llama tontos. --A los buenos... Se les llama aburridos. -------->>> en respuesta: Los caballeros existimos, el mal trato hacia nosotros nos ha hecho responder ¿Quieres un caballero? ¡Demuestra que lo vales! Solo así...lo encontrarás. Pero lo peor... Es que sin que lo hayas notado, tal vez lo tuviste a tu lado sin enterarte, pues lo ignorabas y lo filtrabas como solo un amigo cuando siempre estuvo ahí para ti. ¿Cuántas han dicho la frase: "me gustaría un chico que fuera como tú"?
Cambiar fondo del poema
En un mundo de espejos distorsionados,
donde al halago se le llama acoso,
las flores son vistas como cursiles,
y lo poético se vuelve anticuado.
A los fieles los tachan de tontos,
a los buenos de almas aburridas,
en un juego de etiquetas sin sentido,
donde el valor verdadero se olvida.
Nosotros, caballeros sin capa,
hemos aprendido a resistir,
en un desfile de prejuicios mezquinos,
buscamos solo el deseo de existir.
Demuestra con actos lo que vales
si un caballero quieres encontrar.
Tal vez el que buscas ya estuvo presente,
invisible, en el rol de amistad.
Cuántas veces has dicho al amigo,
"Desearía que fueras como él",
sin ver que en su fidelidad callada,
está el caballero que tanto anhelas tener.