“Nadie podrá reemplazar tu esencia, tu energía, ni tu forma de amar ni de vivir. Puede que quieran ocupar tu lugar, pero no podrán replicar tu autenticidad, tu lealtad ni tu corazón. Todo lo que das es con generosidad, porque eres una persona valiosa y abundante de amor. Si alguien decide fallarte, deja que lo haga, para que sepa que quien pierde será él, por no apreciar ni valorar todo lo que eres y tienes para dar. Tu riqueza viene de tu interior, y no de lo que opinen los demás"
Cambiar fondo del poema
Nadie podrá tomar la fragancia
de tu ser único y puro,
ni igualar la danza sagrada
de tu amor verdadero y seguro.
Tu sitio, quizá, quieran ocupar,
mas no podrán replicar tu esencia,
ni aquella lealtad tan infinita
que brota de tu conciencia.
Das con manos generosas,
con el corazón en la mano,
abundancia de amor sincero
con un gesto siempre humano.
Si alguien osa fallarte,
déjalo ir, que al final sabrá,
perderá tesoros brillantes
que en ti siempre encontrará.
Porque tu riqueza es un río
que del alma fluye y no cesa,
no depende de ajenos ojos,
sino de tu propia grandeza.