El destino es sabio, sabe a quien ponerte en el camino, ya sea para que se quede en tu vida o simplemente para dejarte una gran lección.
Cambiar fondo del poema
El destino, en su danza sabia,
teje senderos con hilos de oro,
pone almas como estrellas al paso,
a veces con luz eterna,
otras, con un destello breve.
Como el río que no duda su curso,
su secreta corriente nos guía.
A unos, los guarda en nuestro abrazo,
a otros, en el recuerdo fugaz,
como maestros disfrazados de instantes.
Su trama, más allá del instante,
nos revela que cada encuentro
es un verso en el poema universal,
donde el adiós es solo un eco
del aprendizaje que queda eterno.