En la escuela, un adiós se siente hoy,a Nelly Gamero, luz que siempre doy.Su ciclo cierra, maestra ejemplar,en Alfonso Spath, su eterno lugar.Entrega, amor, vocación sin igual,en cada alumno, dejó su ideal.Huellas imborrables, su dulce saber,calidez humana, que nunca ha de ceder.Compañeros, padres, testigos de honor,su compromiso eterno, con gran fervor.Forjando futuros, con sabia pasión,en cada joven, dejó su lección.Gracias, maestra, por tanto enseñar,por cada aliento, que supo entregar.Sonrisas que hicieron, el aula brillar,su aporte invaluable, jamás olvidar.Su legado vive, en cada corazón,en cada estudiante, su inspiración.Un nuevo camino, de dicha y solaz,que la vida le brinde, eterna paz.Con cariño y respeto, su comunidad,le desea un futuro, de felicidad.Que el amor sembrado, regrese a usted,maestra Nelly, ¡por siempre, amén!En la escuela, un adiós se siente hoy,a Nelly Gamero, luz que siempre doy.Su ciclo cierra, maestra ejemplar,en Alfonso Spath, su eterno lugar.Entrega, amor, vocación sin igual,en cada alumno, dejó su ideal.Huellas imborrables, su dulce saber,calidez humana, que nunca ha de ceder.Compañeros, padres, testigos de honor,su compromiso eterno, con gran fervor.Forjando futuros, con sabia pasión,en cada joven, dejó su lección.Gracias, maestra, por tanto enseñar,por cada aliento, que supo entregar.Sonrisas que hicieron, el aula brillar,su aporte invaluable, jamás olvidar.Su legado vive, en cada corazón,en cada estudiante, su inspiración.Un nuevo camino, de dicha y solaz,que la vida le brinde, eterna paz.Con cariño y respeto, su comunidad,le desea un futuro, de felicidad.Que el amor sembrado, regrese a usted,maestra Nelly, ¡por siempre, amén!Ocho estrofas
Cambiar fondo del poema
En la escuela, un adiós se siente hoy,
a Nelly Gamero, luz que siempre doy.
Su ciclo cierra, maestra ejemplar,
en Alfonso Spath, su eterno lugar.
Entrega, amor, vocación sin igual,
en cada alumno, dejó su ideal.
Huellas imborrables, su dulce saber,
calidez humana, que nunca ha de ceder.
Compañeros, padres, testigos de honor,
su compromiso eterno, con gran fervor.
Forjando futuros, con sabia pasión,
en cada joven, dejó su lección.
Gracias, maestra, por tanto enseñar,
por cada aliento, que supo entregar.
Sonrisas que hicieron, el aula brillar,
su aporte invaluable, jamás olvidar.
Su legado vive, en cada corazón,
en cada estudiante, su inspiración.
Un nuevo camino, de dicha y solaz,
que la vida le brinde, eterna paz.
Con cariño y respeto, su comunidad,
le desea un futuro, de felicidad.
Que el amor sembrado, regrese a usted,
maestra Nelly, ¡por siempre, amén!
En cada rincón de este amado lugar,
su espíritu guía, nos hará recordar.
Nuevos senderos la esperan andar,
con sabiduría que supo sembrar.
Hoy recordamos su estela de luz,
con gratitud inmensa, de norte a sur.
Maestra querida, su huella es señal,
que en nuestras vidas será inmortal.