Ahora no me digas que no entiendes, yo todo lo escribo en poesía para que duela poco, en vez de hablarlo directamente. voy a cumplir mis actividades espirituales, pero con otro fin. sin expectativas en mi, no esperen nada de un chico que es como un títere, sin nada, sin emoción ni siquiera siente que tiene vida, ahora trabajaré y trataré de ganar lo suficiente para irme al mundo y construir mi mundo, que no es como el mundo ni como el suyo, es solo una rama más profunda que el suyo.
Cambiar fondo del poema
Ahora no me digas que no entiendes,
mis versos son un escudo en el viento,
cada palabra, un susurro que apende,
para que en el alma duela tan lento.
Voy, sin expectativas que sostengan,
mis pasos titubean en rebeldía,
soy marioneta perdida en la niebla,
sin emoción, sin vida, sin alegría.
En labores me sumerjo, resuelvo,
buscando el oro para mi partida,
a un mundo propio que calma y envuelvo,
una rama profunda, mi guarida.
No es tu mundo, ni el de otros reflejo,
es mi rincón, mi paz, mi gran espejo.