Lo que sí puedo decir es que tú mamá, papá, Milka y Jesús me enseñaron sin palabras, lo que yo no puedo hacer y me motiva a hacer las cosas más mejor, y no repetir el ciclo de dolor.
Cambiar fondo del poema
En silencio me enseñaron,
mamá, papá, Milka, Jesús,
lecciones sin voz, sin luz,
en un lenguaje sin palabras.
El ciclo roto en su mirada,
el dolor que no quiero transitar,
sus huellas me guían a mejorar,
a escribir mi propio hogar.
Motivado estoy, en mi andar,
por lo que no debo hacer,
y es un nuevo amanecer,
con la fuerza de amar sin cesar.
Así entrenado, el alma calma,
rompiendo cadenas con esperanza,
el ciclo de dolor se descansa,
y un futuro mejor abraza el alma.