Muy sencillo de lo que se imaginan son las cosas, que ustedes pudieran pensar que es imposible, pero soy Humberto, no soy ustedes.
Cambiar fondo del poema
En la danza del día, descubre
el eco de lo que soñamos,
donde el viento, tan simple, nos cubre
con destellos que nunca olvidamos.
Soy Humberto, y el tiempo es testigo
de lo que otros consideran un mito,
pues en mis manos hallo el abrigo
de lo que llaman imposible y finito.
Las estrellas, no más que espejismos,
se dibujan en vibrantes senderos;
pero, a mi paso, se tornan lirismos,
y en el arte del ser, somos enteros.