En el agua se refleja el rostro y en el corazón se refleja la persona
Cambiar fondo del poema
En el agua tiembla el rostro,
un espejo de cristal,
donde el viento con un gesto
dibuja un sueño fugaz.
En el corazón habita
un reflejo más profundo,
es la esencia que palpita,
de un mundo interno, fecundo.
Donde el agua solo copia,
el corazón interpreta,
es allí donde se esculpe
la verdad que nos completa.