Poema a un padre fallecido con 34 años, en tono coloquial. Vuela alto, y vuela libre pero ya estás en casa y nunca más perdido. Deja a dos hijas, una con 16 años, y la otra con 5 años
Cambiar fondo del poema
En el cielo brilla tu risa,
papá, tan joven, tan libre,
como un viento que susurra
secretos que nunca se olviden.
Con solo treinta y cuatro primaveras,
te fuiste en un suspiro tenue,
dejando a tus dos estrellas,
una de dieciséis, la otra de cinco,
mirando al cielo, buscando consuelo.
Tu vuelo alto y libre,
ya te ha traído de regreso,
donde el amor es eterno
y el hogar, un abrazo inmenso.
Aquí abajo, seguimos tu sendero,
en cada estrella una guía,
hasta que un día nos encontremos
y la risa vuelva a ser melodía.