un poema emocionante al estilo de Leopoldo maria panero a la muerte de Federico en granada
Cambiar fondo del poema
En Granada llora la luna,
con una sombra de pena oscura,
donde Federico en silencio reposa,
bajo el manto de tierra, su musa callosa.
Gime el viento entre los olivos,
secretos se susurran, ecos perdidos,
y la Alhambra observa con ojos de nostalgia
el fin de una voz que cantaba libertades.
Oh, Federico, en la noche tan negra,
tu verso aún danza, susurra y esperas,
le habla a la muerte sin miedo ni duelo,
en la tierra andaluza, tu eterno consuelo.
Un canto a la vida que nunca se apaga,
bajo la luna Granada aún alaba
aquellos labios de tinta y ternura,
tu paso vuelve viva la desgarrada cordura.