Feliz cumpleaños, hija mía.El día que naciste sentí una alegría indescriptible, alegría que sigo sintiendo en cada uno de tus cumpleaños.Llegaste como un terremoto que cambió mi vida a la vez que me enseñaste lo que es el amor incondicional.¡Te quiero, hija mía!¡Feliz cumpleaños!
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El día que naciste, hija mía,
un sol nuevo abrazó mi andar,
con risas de estrella y guitarra,
un mundo entero volvió a empezar.
Eras un remolino de sueños,
un terremoto de amor sin fin,
que sacudió mi vida entera
y transformó mi inusual jardín.
Hoy celebro junto a tu risa,
con cada año, amor profundo,
pues en tus ojos veo el milagro,
de enseñarme a amar sin segundo.
¡Feliz cumpleaños, tesoro mío!
Cada instante contigo es un don,
mi vida eres tú, mi alegría constante,
te quiero con todo mi corazón.