Es muy triste y humillante, escuchar que alguien opine y pregunte en desafío o como si fuera broma a algo en lo que hacemos, es verdad que puede saber un poco, pero hacerlo de esa manera es otra cosa, además es triste ver cómo los demás actuan en razón con él, dejando como el que no sabe ni siquiera. Ojalá alguien...
Cambiar fondo del poema
Entre sombras de palabras altaneras,
un juicio se alza, desafiante y frío.
Preguntas lanzan dardos, suenan fieras,
brotando risas como un cruel rocío.
Aquel que sabe poco, mucho grita,
mientras el eco en otros reverbera;
humillación al sabio que palpita,
dejándolo en silencio y primavera.
Ojalá que un día alguien rompa el muro,
y en el murmullo de su voz serena,
la verdad florezca firme y sin apuro,
desterrando el eco que envenena.