Rosas en la penumbraBajo la luna pálida y fría,donde susurra la sombra y el viento,florecen rosas de negra agonía,bañadas en sangre y viejo lamento.Sus pétalos tiemblan con ecos de muerte,sus hojas susurran secretos de amor,de almas perdidas que en crueles inertesse ahogan en sombras de eterno dolor.Espinas que besan la piel con encono,bebiendo la pena de un beso marchito,cubren las ruinas de un triste abandono,donde un espectro llora maldito.Perfume de duelo, de luto y ceniza,se alza en la niebla, callado y sombrío,como un suspiro que lento agonizaen la penumbra de un campo vacío.Oh, rosas oscuras de muerte y pasión,que abrazan la noche con hilos de sombra,testigos callados de aquella traiciónque el eco del tiempo jamás desmorona.Quedáis en la tumba de amores caídos,velando los sueños de un alma perdida,susurrando penas en vientos heridos,rosas de sangre, de muerte y de vida.Seis estrofas
Cambiar fondo del poema
En la penumbra bajo la luna,
donde susurra la sombra y el viento,
rosas florecen, negras en tribuna,
bañadas en sangre y viejo lamento.
Sus pétalos tiemblan con ecos de muerte,
sus hojas susurran secretos de amor,
de almas perdidas en cruel sorte
ahogadas en sombras de eterno dolor.
Espinas que besan la piel con encono,
bebiendo la pena de un beso marchito,
cubren las ruinas de un triste abandono,
donde un espectro llora maldito.
Perfume de duelo, de luto y ceniza,
se alza en la niebla, callado y sombrío,
como un suspiro que lento agoniza
en la penumbra de un campo vacío.
Oh, rosas oscuras de muerte y pasión,
que abrazan la noche con hilos de sombra,
testigos callados de aquella traición
que el eco del tiempo jamás desmorona.
Quedáis en la tumba de amores caídos,
velando los sueños de un alma perdida,
susurrando penas en vientos heridos,
rosas de sangre, de muerte y de vida.