Generador Gratuito de Poemas con IA

Digo que ya no me gustas pero una mentira es.Nunca amé a a alguien con tanto fervorCreí que era pasajero, que no duraría mucho, mas lo que no me esperaba era que que se quedó con tanta pasión.Intento negar mis sentimientos mas cada vez que te veo se hacen cada vez más presentes.Me vuelvo bastante tonta, mi corazón bate a mil, mi estómago se revuelve por las mariposas que se hacen presentes, los nervios aparecen, no puedo hablar correctamente, divago mucho, es el efecto que tienes en mi.No me conoces pero hemos cruzado un par de palabras una vez.Te miro discretamente, con tus amigos riendo, un cálido sentimiento se instala en mi pecho Ojalá tuviera el coraje de hablar contigo, ojalá no fuera tan tímida Espero algún día poder decirte lo que siento en persona, pero por ahora me conformaré expresadolo por poemas, después de todo, pienso que es la manera más hermosa de expresar los sentimientos

Digo que ya no me gustas, pero miento,  
tu recuerdo habita mi alma con fervor,  
creí fugaz este ardiente sentimiento,  
pero se quedó, colmándome de amor.

Intento ocultar lo que siento por dentro,  
más cada vez que te veo se aviva la llama,  
mi corazón late sin compás, sin centro,  
y en mi estómago, mariposas traman.

Aunque sólo palabras cruzamos un día,  
te observo en silencio, temblando de emoción,  
en risas y charlas, tu figura sempiterna,  
un cálido latido invade mi corazón.

Ojalá una valiente me despertara,  
y me diera el coraje de por fin hablar,  
pero hoy, en versos callados espero,  
que tal vez algún día lo puedas apreciar.

Cambiar fondo del poema

Por defecto: bluePor defecto: colorsPor defecto: gradientPor defecto: poolPor defecto: pyramidPor defecto: sandPor defecto: seaPor defecto: silhouettePor defecto: sun
Digo que ya no me gustas, pero miento, tu recuerdo habita mi alma con fervor, creí fugaz este ardiente sentimiento, pero se quedó, colmándome de amor. Intento ocultar lo que siento por dentro, más cada vez que te veo se aviva la llama, mi corazón late sin compás, sin centro, y en mi estómago, mariposas traman. Aunque sólo palabras cruzamos un día, te observo en silencio, temblando de emoción, en risas y charlas, tu figura sempiterna, un cálido latido invade mi corazón. Ojalá una valiente me despertara, y me diera el coraje de por fin hablar, pero hoy, en versos callados espero, que tal vez algún día lo puedas apreciar.