En aquel lugar Ayer decidí abandonar un poco Las paredes de mi casa Entusiasmado aborde el camión Era un pasajero con la ilusión acuestas Me sentía un hombre capaz De conquistar el mundo entero de lograr todo mis deseos sin duda a un que con los bolsillos vacíos pues solo conmigo llevaba de mi madre la bendición con ello la protección del cielo, la virgen Maria el generoso creador por fin llegue decidido a toparme con mi suerte buena con la emoción a flor de piel Tlaquepaque es el nombre de esta ciudad mágica de verdad, hermosa y singular camine, por el parián por el encanto de su gente me deje llevar y la belleza especial artesanal a Dios agradezco estos momentos por dejarme platicar con mis amigos los trovadores del canto nuevo en sus canciones reflejan el sentimiento. Amor de un pueblo. les pedí un poco de iluminación para continuar escribiendo mas historias trazando poemas nuevos así es como me atrevo a liberar el corazón espero ansioso el soplo divino llamado comúnmente inspiración esperando ese momento para no romper la tradición sorbo a sorbo con deleite una chabela mientras escribo una canción
Cambiar fondo del poema
En aquel rincón mágico del encanto,
ayer decidí dejar mi hogar un tanto,
con los sueños cantando, emprendí el viaje,
mi corazón, ferviente, sin equipaje.
Con la bendición materna, partí seguro,
caminando con fe, el alma en apuro,
Tlaquepaque, ciudad de visiones suaves,
me recibió con sus vibrantes andares.
Entre sus calles, me perdí al momento,
donde el arte y la risa son el viento,
agradecí a Dios, cada instante puro,
con trovadores de amor, mi futuro.
Ellos, con notas del alma profunda,
me dieron luz para mi pluma fecunda,
y al ritmo del canto, siento la emoción,
de escribir poemas con pura pasión.
Sorbo a sorbo, una chabela en mano,
espero inspiración, poder sobrehumano,
y al liberar mi corazón en este canto,
vivo la tradición, de deleite tanto.