El sol muere lentamente,brilla el mar en su reflejo,miro el columpio vacío,y me quema ese recuerdo.El viento susurra nombres,que el tiempo borró en su juego,pero en mi alma resuenan,y despiertan ese recuerdo.Tu risa quedó en la brisa,en el vaivén de los sueños,y aunque el columpio no gira,sigue vivo ese recuerdo.La tarde se va apagando,y en mi pecho un aire nuevo,porque en la sombra a mi lado,se ilumina ese recuerdo.Cuatro estrofas
Cambiar fondo del poema
El sol muere lentamente,
brilla el mar en su reflejo.
Miro el columpio vacío,
y me quema ese recuerdo.
El viento susurra nombres,
que el tiempo borró en su juego,
pero en mi alma resuenan,
y despiertan ese recuerdo.
Tu risa quedó en la brisa,
en el vaivén de los sueños,
y aunque el columpio no gira,
sigue vivo ese recuerdo.
La tarde se va apagando,
y en mi pecho un aire nuevo,
porque en la sombra a mi lado,
se ilumina ese recuerdo.