Como iniesta llevo a españa a ganar su primer mundial
Cambiar fondo del poema
En el césped verde, luz de mediodía,
el cuero danza con fiebre especial,
Iniesta emerge, joya del día,
teje la gloria en un tapiz mundial.
Con paso firme, nostalgia en su arte,
su pie murmura con fuego y razón;
una nación siente su sangre aparte,
la historia se escribe en un solo balón.
El silbido eterno abraza al aire,
y España entera se pone a soñar;
un gol susurra leyendas al laire,
¡campeones somos, volvamos a amar!
Iniesta lleva el oro en la piel,
su nombre bordado en cada umbral.
Un héroe sereno, un alma de miel,
España en su palma, un sueño inmortal.